Combatir el bullying desde el hogar cristiano

Al hacer de su casa un lugar de cordialidad (relación de corazón a corazón), las personas que ahí viven desean estar ahí. A ti, ¿te gusta estar en tu casa?, ¿con tus hijos?, ¿con tu pareja?

¿Es tu casa lugar de amor?

De las personas que conoces, ¿cuántas crees que buscan estar en sus casas y cuántas ni quieren llegar a ella?

Esposos que al salir del trabajo van a su hogar contentos del deber cumplido y con deseos de ya estar donde son valorados, amados y pueden abrir su corazón para amar a su esposa e hijos; esposas que gozan de hacer de su hogar un lugar de buenas relaciones, nutriendo a sus hijos con el alimento eterno de su amor maternal, y a su esposo brindándole el bien que sólo la mujer con corazón tiene la valentía de dar. Hijos e hijas que ante un mundo frecuentemente egoísta y hostil vuelven a casa donde encuentran cobijo, comprensión, descanso y pueden ser ellos mismos, pues se les valora e instruye en su realización por amor, viviendo en su hogar sin temor de ser criticados y agredidos.

Este tipo de esposas, esposos, padres, madres, hijas, hijos, son las que han decidido libremente vivir en servicio a Dios y gozan de alegrías que no se pueden comprar con dinero, chantajes y medios egoístas. ¡Gracias, Señor, porque deseas que ya desde este mundo vivamos tu amor! ¡Gracias, familias en Cristo, porque son testimonio de cómo vivir y gozar el amor en el hogar!

Produce tristeza tratar este tema, pues al ver los regalos que Dios nos da y las posibilidades que los seres humanos tenemos de ser plenos y promover la plenitud en nuestro prójimo, duele ver las realidades de violencia, agresiones físicas y psicológicas… El tema de hoy es el acoso escolar, de nombre tan popularizado: bullying.

Contradicciones en el bullying

Lo que es contradictorio es que los medios de comunicación tienen todo el permiso para transmitir programas donde lo divertido es ver que alguien sufrió un golpe, una caída, se le bromeó pesadamente; burlarse por hacerlo ver tonto o ridículo, que es débil y manejable por alguien más fuerte. ¿Todo esto no son características del bullying? El ser sarcástico, violento, burlón, prepotente, chantajista, ¡y todavía divertirse con esto!

A esto se le llama programación mental-conductual y no faltan las risas grabadas cada vez que se ve que alguien sufre un accidente… el resultado: personas preparadas para ejercer bullying y divertirse al hacerlo.

¿Por qué, si se quiere erradicar el bullying, se promueve tanto?, ¿qué beneficios trae el promoverlo?, ¿quiénes se benefician de esto?

Lo lamentable es que caemos en estas trampas de programación; otro ejemplo claro son las actitudes dirigidas a las mujeres en las telenovelas, actitudes nocivas para la relación familiar. No pocas mujeres sin identidad bien fortalecida son seducidas por ideas de infidelidad, manipulación al hombre, vanidad y soberbia. Y para el hombre no faltan programas televisivos y canciones promotoras de alcoholismo, machismo, prepotencia, etcétera.

Ahora es frecuente ver, ante al acoso escolar, los efectos de lo dicho anteriormente. Un ejemplo claro es la situación de los pleitos en los cuales en vez de evitarlos y arreglar las diferencias como personas inteligentes, todos los niños, adolescentes o jóvenes se apresuran a tomar fotografías y vídeos para rápidamente colgarlos en Internet como algo divertido y generar el mayor número de “me gusta” posibles a fin de ganar más popularidad y algunos ¡enfocados a ganar dinero! Gracias a los programas que promueven el bullying mucha gente se está haciendo popular y rica… es denigrante que el ser humano dañando al ser humano busque ganancias egoístas.

Todos contra el bullying

Si verdaderamente se desea erradicar o disminuir los niveles de bullying es necesario que las autoridades competentes promuevan programas y actividades en medios de comunicación que sean nutrientes y verdaderamente productivos en la buena relación humana, evitando todo aquello que envenene la mente y el corazón de la población. 

¿A la población qué le toca hacer? La respuesta es muy fácil, pero difícil aplicarla, por el grado de adicción a los programas nocivos de los medios de comunicación. La respuesta es: decidir cómo deseamos alimentar nuestra mente y nuestro corazón, con verdaderos nutrientes para la buena relación humana, o con venenos y tóxicos que provocan discordia, violencia, burla, etcétera.

Si las autoridades y la población no hacen lo necesario para lograr una buena relación humana y evitar lo que la perjudica… recae más fuertemente la responsabilidad en el núcleo familiar.

Ser maestros cordiales y amables

Las instituciones educativas tienen mucho trabajo que realizar en este sentido; no deben dejar de ser instituciones educativas y evitar pasar a ser lugar de peligro para los alumnos: de ser un lugar para la preparación del ser humano a convertirse en lugar de entrenamiento para la violencia, alcoholismo y adicciones.

Los conocimientos intelectuales son necesarios pero por sí mismos no borran las actitudes egoístas, violentas e irrespetuosas. Hay gente muy preparada intelectualmente, pero destructivas.

Es importante trabajar desde la familia la buena relación y saber evitar el acoso escolar. El peor bullying que puede vivir un niño o adolescente es que tenga acoso escolar y que en casa sea aún peor; esto genera una situación muy crítica al no tener un refugio ante la hostilidad del mundo y de su propio hogar.

¿Cómo te tratas?

En la raíz del bullying se encuentra la creencia de que la violencia te da superioridad y el placer de ver el sufrimiento en la víctima… ¡Cuánto se ve esto en las películas! Qué eficiente es el ser humano en crear cosas negativas para sí mismo! ¿Te has dado cuenta de que exactamente esto es lo que nos diferencia de las demás especies? Somos los únicos que sabemos qué es lo correcto y qué lo incorrecto… ¡y elegimos lo incorrecto! Un animal cuando se da cuenta de que algo le hace daño lo evita… ¿Y nosotros?

Nos hacemos bullying incluso a nosotros mismos. Cuando te equivocas, ¿cómo te tratas?

Si fortalecemos en ellos el sentirse profundamente amados por Dios y por sus padres, su autoestima no será fácilmente doblegada por la hostilidad de personas malintencionadas. Y estará muy lejana la posibilidad de que tus hijos sean personas hostiles hacia los demás, pues vivirán en su hogar la alta satisfacción de la fraternidad, solidaridad y verdadero bien común. En tus manos está el colaborar con la civilización del amor y el decir no a la cultura de la muerte desde tu hogar.

 

Por: Psic. Víctor Manuel Torres M.

Fuente: Yo influyo

Imagen: http://2.bp.blogspot.com/-xqNdVKL9EcA/UV3mguHdcGI/AAAAAAAAAAk/rFQMkW8p3AY/s1600/3.jpg