Buen humor: signo de madurez

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El humor, la risa y la capacidad de juego, presencia importante en la familia

El buen humor, la risa y el juego son elementos importantes para fortalecer el carácter de la persona y están clasificadas dentro de las virtudes de trascendencia, pues permiten aligerar la carga de la vida, abriendo una nueva perspectiva, con esperanza, no de manera simplista o hueca, sino poniéndonos desde otro ángulo que nos da otra perspectiva de la realidad, y además nos permite un cambio de actitud, pues libera la tensión y nos permite sobrellevar los problemas. También el humor es un signo de madurez, que hace sentir bien a los demás y así mismos, sin demeritarlos.

Hay una clara diferencia entre el humor y la ironía, el primero ayuda a vivir, es humilde, abierto, claro, honesto, provoca bienestar, no causa daño y facilita las relaciones humanas, mientras que la ironía y el sarcasmo son hirientes, pues es una manera sutil de agresión, que además de herir y lastimar, y genera en la víctima la necesidad de contestar en el mismo tono, o bien se sienten indefensas y ofendidas, bloquean la buena comunicación y por tanto la relación.

Investigaciones han comprobado que la risa produce cambios en el cerebro, al incrementar las endorfinas y bajar los niveles de estrés, contribuye incluso a mitigar el dolor y a incrementar el sistema inmunológico, además de que facilita las relaciones sociales.

Siempre es ameno y de grata memoria tratar con alguien alegre, y juguetón, que no siempre es sinónimo de simple o superficial.

Estas actividades se pueden fomentar naturalmente en el seno familiar, pues siempre surge espontáneamente el creativo, el que tiene chispa, y que contagia a los demás. Por lo general es característica nata de los pequeños, pero no es exclusiva. Y si además de contagiar, fortalece el vínculo de amor familiar, e incluso, es una forma fácil de quitar barreras y propiciar el ambiente necesario para una profunda comunicación, elemento primordial en la familia.

Vale la pena promover juegos, y ejercitar el buen humor que tantos beneficios trae, nos aligera la vida y nos proporciona salud y bienestar, y que más, si es dentro de nuestra familia.

Y  no olvides, lo que  dice la canción: “con una sonrisa puedo comprar, todas esas cosas que no se venden”…, y además es gratis. Contagia a los demás de tu alegría interior.

Por: Rebeca Conde 

Fuente: catholic.net

Imagen:http://imagenes.catholic.net/imagenes_db/5d36ce_risafamilia.png